Sexo, riqueza y poder

TEODARDO

San Pedro se disponía a revisar la lista de los próximos residentes del Cielo, cuando observó, estupefacto, una larga cola de personas desnudas.

San Miguel apretó varias teclas de su computador personal. En la pantalla apareció una lista de pecados: envidia, avaricia, odio, lujuria...

San Pedro estuvo toda la noche en vela, buscando una solución al problema de la enorme afluencia de hombres y mujeres al infierno, y los pocos santos que tenía anotados en su pequeña libreta de bolsillo. Finalmente, al amanecer se le prendió el bombillo, se puso sus sandalias de pescador, y se dirigió al trono de Dios.

Publicado en EL NACIONAL, el 01-09-92, pág. A-5