Mutatis mutandis

TEODARDO

De nada sirvió reclamarle a Petra el precio escandaloso que estaba cobrando por la torta de cazabe. Fui incapaz de convencerla de que veinte bolívares era una exageración. Inútiles fueron mis esfuerzos para tratar de explicarle que todos los insumos utilizados para hacer la "galleta de yuca" eran nacionales y que no había razón para especular con el pan de los pobres; que la iba a denunciar ante la Superintendencia de Protección al Consumidor...

La margariteña -que dicho sea de paso, cobra diez bolos por una empanada de cazón- me dio una clase magistral. Esto me dijo, la muérgana: "Mira, mijo, si no te gusta el precio, no la compres. Estamos en una economía de mercado. Gracias al libre juego de la oferta y la demanda, a mediano plazo se van a equilibrar los precios y los salarios. Y habrá un desarrollo socioeconómico más armónico. Además, por si no lo sabías, yo, mutatis mutandis, estoy haciendo lo mismo que hacen grandes empresarios, y lo que es igual no es trampa..."

Publicado en EL NACIONAL, el 20-05-89, pág. A-4