La pastilla de la verdad
TEODARDO
Si lo que me contó un amigo que acaba de llegar de Londres es cierto, los ingleses han inventado algo insólito: la pastilla de la verdad. Con ese producto los cuerpos de seguridad no necesitarán cámaras de torturas para hacer que los delincuentes "canten". La pastilla tiene sabor agradable, sólo está contraindicada durante el embarazo o cuando se sospeche su existencia, y, lo más importante, los experimentos realizados por Scotland Yard en este año han sido exitosos en 98,7%.El procedimiento para lograr que el criminal confiese su delito es muy sencillo: se le hace ingerir una pastilla disuelta en un vaso de agua o una taza de té, e inmediatamente, a cualquier pregunta que le hagan, el transgresor contesta siempre la verdad (el efecto dura una hora aproximadamente).
Se me ocurre que ese ingenioso invento podría usarse en Venezuela, en las votaciones de este año, cuando nos tocará elegir a la persona que habrá de regir los destinos del país en el próximo período constitucional. La idea sería sugerirle al Consejo Supremo Electoral que clausurara la campaña del 93 con un programa de televisión, transmitido en cadena, con la participación de los aspirantes a la Presidencia de la República que deseen someterse a la prueba, y un panel de periodistas que formularía las preguntas. Por supuesto que los candidatos darían sus respuestas después de haber tomado la pastilla.
De esa manera los electores tendríamos la oportunidad de conocer -en vivo y en directo- las verdaderas intenciones de los políticos venezolanos que ambicionan el poder y la verosimilitud de sus promesas.
Publicado en EL NACIONAL, el 03-02-93, pág. A-5