Grabando en la funeraria
TEODARDO
La joven y bella viuda multimillonaria se puso el hermoso traje que había encargado para la ocasión. Salió, despampanante y sin escrúpulos, de su mansión, en su Rolls Royce, y llegó temprano a la funeraria. Casi no había nadie. Sin embargo, ahí estaba él, trajeado de negro fúnebre, esperando el momento oportuno para abordar a la amante.Publicado en EL NACIONAL, el 19-11-91, pág. A-5