Epitafio
TEODARDO
A Candelario lo enterrarán mañana. Murió a los sesenta años de edad. Sin embargo, por su vida bastante desarreglada, muchos portugueseños de Agua Blanca creían que no llegaría al medio cupón. Es decir, que vivió diez años de ñapa.En la noche del velorio, mientras los familiares del difunto rezaban por el perdón de sus pecados, sus compañeros de parranda resolvieron comprar una lápida de mármol y esculpir en ella un epitafio que sirviera para perpetuar la amistad de tantos años. El problema surgió cuando empezaron a discutir lo que debía decir la inscripción mortuoria.
Publicado en EL NACIONAL, el 16-09-91, pág. A-5