El detector de corruptos
TEODARDO
Ya no hacen falta averiguaciones administrativas o de nudo hecho, evacuación de pruebas, testigos oculares, posiciones juradas, ni evidencias documentales, para descubrir, sentenciar y llevar a la cárcel a los corruptos. La tecnología alemana ha descubierto algo muy eficaz y económico. Los laboratorios Kampf Gegen Der Vergehen AG (Lucha contra el delito S.A) de Düsseldorf acaban de inventar un producto para detectar corruptos, el cual han patentado con el nombre Korrupt Kontrol (KK).
Con el nuevo invento el Konzejum von Judicaturen germano decidió eliminar los Tribunales von Salvaguarden y todas las instancias jurisdiccionales que se ocupaban de administrar justicia en materia de corrupción administrativa. Esto significó, para el país, un ahorro de cerca de 200 millones de marcos, los cuales fueron destinados a la campaña de alfabetización en las zonas marginales de Sttutgart, Munich y Frankfurt.
El producto, el cual se vende, sin prescripción facultativa, en todas las apotheken, farmacias, droguerías y expendios de medicinas de la República Federal de Alemania, es un líquido incoloro, insípido e inocuo, que al hacer contacto con la saliva de un corrupto, en un medio acuoso, preferiblemente una bebida alcohólica, torna cualquier líquido en blanco. Es decir, si usted vierte en una copa un poco de vino tinto y le agrega una gotita de KK, al beberla una persona honesta no pasa nada, pero si la ingiere uno de esos hijos de... que se han enriquecido ilícitamente, a costillas del Estado, el contenido de vuelve blanco espeso, como leche sin descremar, muy parecido a la chicha criolla.
Los investigadores alemanes descubrieron que la persona incursa en corrupción administrativa segrega una especie de plasma, conocido científicamente con el nombre de corruptinina, que se riega por todo el organismo contaminando la orina, la sangre, la saliva y todas las sustancias fluidas del cuerpo humano. Es algo parecido al Sida.
La corruptinina, es un álcali de signo negativo que reacciona a la KK ocasionando una distensión molecular en las cavidades corruptas del cuerpo ético. Esto causa alteración del equilibrio moral de las partes sanas, las cuales, al no participar de la química del compadrazgo, neutralizan la acción alcalina mediante la producción masiva de iones positivos del tipo alba láctico. De allí su color blanco lechoso característico.
Desde hace algunos meses el Korrupt Kontroll se puede adquirir, libremente, en Francia, España, Inglaterra y la Unión Soviética. Las policías de esos países lo están aplicando con efectividad para la captura de algunos corruptos que andan disfrutando de las fortunas mal habidas, amasadas mientras desempeñaban altos cargos en la Administración Pública Nacional. Por ejemplo, recientemente en París, en un elegante bistró, a orillas del Sena, mientras disfrutaba de una deliciosa champaña, en compañía de otros jueces de su jurisdicción, agarraron a Madame Moritte, Juge Penal des Epions Petroliers, y le suspendieron, por noventa días, la licencia para manejar la justicia a su antojo. Hace poco, en Madrid, don Rodolfo, acaudalado magnate latino, fue sorprendido cuando chateaba un fino jerez en una tasca con una maja que estaba de espanto y brinco. En Londres, la semana pasada, Scotland Yard puso preso a Lord Vinicius, quien estaba libando un escocés de 12 años, reserva especial, en un club cerquita del Támesis, junto con una catira que trabaja como secretaria en su agencia de viajes. El mes pasado, en Moscú, la K.G.B. se llevó a Rosarievna Garcitrova Serransky, cuando departía con otras amigas rusas, degustando un excelente caviar negro y bebiendo vodka de la buena en un hotel de la capital soviética.
Como en Venezuela está prohibida la venta del Korrupt Kontrol, el Movimiento Moral, gracias a la gentileza de un piloto de Lufthansa, consiguió una cajota de doce frascos (con gotero incluido), cantidad suficiente para detectar corruptos de cuello blanco, que andan sueltos por ahí dando clases de moralidad. Sin embargo, no ha sido fácil la patriótica tarea del grupo independiente ya que muchos corruptos, al enterarse del invento alemán, cuando asisten a las fiestas de la alta sociedad, a las celebraciones de aniversarios de partidos políticos o a otros bonches políticos, no beben ni agua, se limitan a comer pasapalos.
Publicado en EL NACIONAL, el 02-03-86, pág. A-4