El azar y la fe

TEODARDO

Después de muchas noches de insomnio y largas caminatas por las calles de Abdera, Demócrito, uno de los fundadores del atomismo, llegó a una conclusión: Todo lo que existe en el universo es fruto del azar y de la necesidad.

Varios siglos después de la muerte del filósofo griego, en 1970, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, Jacques Monod, en su célebre libro "El azar y la necesidad", llega a la misma conclusión que el discípulo de Leucipo: "La antigua alianza ya está rota; el hombre sabe al fin que está solo en la inmensidad indiferente del Universo de donde ha emergido por azar. Igual que su destino, su deber no está escrito en ninguna parte. Puede escoger entre el Reino y las tinieblas".

El Reino de los cristianos, que es el de la Luz -"Yo soy la luz del mundo: el que me sigue no camina a oscuras, sino que tendrá la luz de la vida" (Juan VIII, 12)- no está fundamentado ni en la filosofía ni en la ciencia, sino en la fe: la convicción de que no estamos solos en el universo ni andamos en tinieblas.

Publicado en EL NACIONAL, el 28-09-91, pág. A-5