¿Dirigentes?

TEODARDO

La opinión pública, tan menospreciada por muchos miembros de la denominada "clase dirigente", está desconcertada con los escándalos de corrupción que a diario nos informa la prensa. Ya no sabe en quién creer. Y, lo más grave es que los protagonistas de muchos de esos escándalos son, precisamente, algunos "dirigentes".

Dirigir, según el diccionario, es enderezar, llevar rectamente una cosa hacia un término o lugar señalado. Por tanto, los dirigentes genuinos son guías que con su ejemplo de honestidad y vocación de servicio señalan el rumbo a seguir. Desgraciadamente, lo que están haciendo ciertos "dirigentes" es confundir a la ciudadanía con su conducta despreciable.

¿Hacia dónde nos dirigimos? Quiera Dios que no sea hacia el golpe de Estado, que de acuerdo con la advertencia del gobernador del Zulia, nos estamos rifando.

Publicado en EL NACIONAL, el 05-04-91, pág. A-4