Amor
TEODARDO
El 27 de agosto de 1990 cumplió ochenta años de edad la Madre Teresa de Calcuta. Mujer excepcional. Fundadora de una venerable institución -las Misioneras de la Caridad- que cuenta con 3.000 monjas distribuidas en 400 centros asistenciales en cinco continentes. Su hermosa labor a favor de los necesitados, le fue reconocida, con justicia, con el Premio Nobel de la Paz de 1979.
Al tiempo que nos asfixia una atmósfera contaminada por el egoísmo, el odio y la vanidad, la Madre Teresa se dedica a compartir el dolor de los desamparados del mundo. Mientras unos se pelean por tener más, esta vieja santa, arrugada en el amor al prójimo, reparte su corazón a manos llenas. Por eso, cuando recordamos a Teresa, nos viene a la memoria otro querido poeta, que vivió en Asís, en la Edad Media, y que, igual que ella, también era hermano de los pobres.
Publicado en EL NACIONAL, el 05-09-90, pág. A-6